Los pasos en falso para recuperar la montaña chilena

Los pasos en falso para recuperar la montaña chilena

 

 

 

¿Saltarse la reja?
El acceso a las montañas de RM

Chile es un país de montañas. Según los datos del Ministerio de Bienes Nacionales, Chile continental posee 74.900.000 hectáreas, de las cuales 47.767.300 equivalen a superficie de montañas y de ellas 29.245.342,52 son fiscales en zonas o ambientes de montaña, representando 70% del territorio que le pertenece a todos los chilenos y chilenas.

Con tantas tierras disponibles, rápidamente miles y miles de hectáreas se han ido privatizando y con ello se han multiplicado las rejas, portones o letreros, cuya finalidad no es otra más que prohibir el paso a los caminantes que quieren acceder a los cerros de la Región Metropolitana donde la superficie fiscal corresponde al 10,3% del país.

Esto es posible y legal, ya que en Chile al igual que como uno compra una casa o una parcela, se puede comprar un cerro o un volcán. La consecuencia es que, en la región, un alto porcentaje de los cerros y montañas están en manos de privados. Con esto millones de personas tienen la entrada prohibida y se ven enfrentados un difícil dilema: saltarse o no la reja y con esto violar al derecho a la propiedad privada, garantizado en la ley.

Pero la siguiente pregunta es ¿Qué pasa con el derecho a disfrutar de la naturaleza o al patrimonio natural de un país? Hasta ahora es una respuesta que la ley no ha podido entregar en caso de los terrenos privados y tampoco ha podido estandarizar en caso de los que pertenecen al Estado.

Para conocer más de la problemática, escucha este podcast donde amantes de la naturaleza cuentan cómo enfrentan las prohibiciones de ingreso y cómo se podría avanzar en garantizar a todos los chilenos y chilenas un acceso más democrático a las montañas ¡Dale play!

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Catastro

¿Sabes cuántas montañas en la Región Metropolitana tienen restringidas sus entradas?

Según el Catastro Nacional de Restricciones de Acceso a la Montaña realizado en 2018 por la Fundación Plantae, una ONG que “promueve la conservación, acceso y uso consciente de los espacios naturales”, existen  cerca de 300 restricciones de acceso a cumbres y zonas de montaña, y la mayoría de los casos se concentra en la Región Metropolitana.

Según la “Información Sistematizada por el equipo de Información Territorial de la Unidad de Coordinación provincial y comunal de la Seremi Minvu de la Región Metropolitana” de 2016, en la región existen 62 cerros islas, de los cuales 26 están dentro del área urbana de Santiago, sumando un área de 5.000 hectáreas de superficie libre.

Catastro cerros de la Región Metropolitana

Según la Fundación Plantae, en la Región Metropolitana, se concentra la mayor cantidad de restricciones (27% del total) cuyas principales razones se relacionan con la alta privatización del territorio y la falta de cultura de naturaleza. Datos de la Fundación +1000 señala que solo en la comuna de Lo Barnechea desde 2016 se han clausurado once puntos de acceso a la montaña, lo que se traduce en una reducción del 38%.

Fuente: Fundación Plantae y elaboración propia

El 70% de las montañas chilenas es de propiedad estatal y el 30% está en manos de privados. El hecho de que un terreno sea fiscal no ha significado necesariamente que estos sean de acceso libre, como lo son los bienes nacionales de uso público. Esto se ha visto plasmado en que los dueños de los terrenos han restringido el paso con cierres, cobros y/o protocolos algunas veces en forma justificada, debido a la precaria cultura de montaña que se aprecia en el país y las malas conductas de los visitantes, y otras tantas, injustificada.

Esta situación se ha visto agravada con la creciente demanda ciudadana por acceder a estos espacios abiertos, sobre todo considerando el crecimiento que han tenido actividades como el trekking y el montañismo en los últimos años.

Un ejemplo de esto es lo que ocurre en la Región Metropolitana la que cuenta con escasas áreas protegidas del Estado con acceso público y, además, el valle cordillerano está altamente privatizado y fragmentado. De hecho, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),  el 63,8% del territorio de Chile es de montaña, y de ese porcentaje, el 40% tiene dueño privado.

Un caso emblemático es lo que ocurre con el proyecto Sendero de Chile, iniciado por el gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar en 2001. Hasta 2006, se habían habilitado 38 tramos del Sendero de Chile, contabilizando 1.500 km lineales de su recorrido proyectado. Sin embargo, “un 65% del trazado proyectado pasaba por predios particulares, cuyos propietarios no conocían la iniciativa ni valoraban sus beneficios potenciales; tampoco estaba claro quiénes se encargarían de la mantención de los senderos una vez habilitados”.

El verdadero problema no es la cumbre de la montaña, sino la forma cómo llegar a ella. Según el último catastro de la Fundación Plantae se concluyó que en todas las regiones de Chile existían restricciones de acceso y el 81% de las restricciones totales ocurría en propiedad privada y 19% en territorios fiscales y que de él 75% correspondía a áreas acogidas al Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE).

Accesos privados se interponen en rutas al relieve del Gran Santiago

El San Cristóbal es el cerro más reconocido de Santiago y la cumbre emblema del Parque Metropolitano de Santiago (Parquemet), el parque urbano más grande de Latinoamérica con sus seis cerros, el San Cristóbal, Chacarillas, Los Gemelos, La Pirámide, El Carbón y Polanco, también El Carbón o El Pochoco, ubicado en el sector de El Arrayán, en la comuna de Lo Barnechea.

Cuando se mira la ciudad desde un avión o desde el mismo San Cristóbal, inmediatamente se ve que hay muchas más cumbres, entre estas el Tupungato, San José y Maipo, Nevado de los Piuquenes, cerro Juncal y el cerro Plomo. El cordón de los cerros del Roble, La Campana, Vizcachas, El Roble Alto, los altos de Chicauma y Lipangue, que se han visto limitados por el acceso o solo puede hacerse tras cumplir estrictos protocolos.

La montaña está prohibida tangiblemente desde el punto de vista del acceso, en algunos casos argumentando que se debe a la falta de educación por parte de los visitantes, en otros caso también puede ser debido a estrictos protocolos de seguridad.

Esto es lo que ocurre en los valles del río Olivares y Colorado, si bien estos son terrenos fiscales (es la zona donde la campaña Queremos Parque pide crear un parque nacional de 142.000 hectáreas), para llegar a ellos hay que cumplir con un estricto protocolo del Ministerio de Bienes Nacionales —con reglas excluyentes, como pertenecer a la Federación de Andinismo— y presentar esa autorización en el portón controlado por la empresa AES Gener, que tiene operaciones hidroeléctricas en la entrada de estos valles.

El valle de Las Arenas, ubicado a los pies del Volcán San José, cerca de las localidades de Lo Valdés y Baños Morales, en el Cajón del Maipo también opera con un acceso controlado, sus dueños lo manejan como un parque privado. Para solicitar acceso a Parque Arenas, se debe enviar un electrónico a parquearenas@gmail.com con 24 horas de anticipación antes de la llegada y solo se reciben solicitudes hasta el viernes o días hábiles.

¿Qué se ha hecho?

En Chile, hasta ahora no ha existido un intento satisfactorio por parte de la normativa para realizar cambios sustanciales con relación al tratamiento jurídico que recibe el acceso a las montañas en el Código Civil.

Según señala el artículo 589 “se llaman bienes nacionales aquellos cuyo dominio pertenece a la nación toda. Si además su uso pertenece a todos los habitantes de la nación, como el de calles, plazas, puentes y caminos, el mar adyacente y sus playas, se llaman bienes nacionales de uso o bienes públicos. Los bienes nacionales cuyo uso no pertenece generalmente a los habitantes, se llaman bienes del Estado o bienes fiscales”.

Este sería el caso de las montañas, las que no pueden ser consideradas como bienes comunes y tampoco se pueden calificar en sí mismas como bienes nacionales de uso público, ya que es factible comprar este espacio y restringir unilateralmente el ingreso a ellas. Para proporcionar el acceso público a las montañas, el propósito sería dar a la población espacios de recreación, ya que la montaña sería considerada como el destino que busca garantizar.

El Código Civil y el Código de Minería contemplan un binomio para indicar las condiciones de acceso público a un inmueble sin permiso del dueño, ya que este sector productivo tiene consideraciones especiales de interés público sobre el uso de la montaña.

Mirada internacional

En otros países del mundo la situación es diferente, el derecho de acceso se ha desarrollado principalmente en países del norte de Europa y en los anglosajones en general. Existe el llamado “derecho de acceso público a la naturaleza” también llamado “derecho de acceso común” que en términos simples consiste en el derecho a transitar y pernoctar breve y temporalmente en terrenos abiertos, incluso de propiedad privada, con fines de recreación y ejercicio.

En Suecia existe el “Allemansrätten”, un acceso público a la naturaleza con limitantes. Se permite el derecho a acampar de forma libre con la limitante de no acercarte a menos de 70 metros a terrenos cultivados o construcciones. Esto es el “Right to Roam”, el derecho a deambular, la libertad para estar presente en la naturaleza.

Actividades como pernoctar en las montañas, junto a los lagos, son posibles. El único pago que se necesita es el respeto por la naturaleza y su fauna. Países como, Islandia, Bielorrusia, e Inglaterra tienen modelos parecidos. Sin embargo, a nivel latinoamericano como en Argentina, el tema ha sido incipiente, aunque ha cobrado importancia en los últimos años.

¿En qué estamos?

En 2019, se ingresó el proyecto de ley que busca “establecer normas sobre el acceso a territorios de alta montaña o altas cumbres” que se nombró como Ley Juan Pablo Mohr, en honor al montañista que desapareció y perdió la vida mientras intentaba escalar el K2 en Pakistán. Este se encuentra en la Comisión de Vivienda del Senado.

La propuesta original planteaba el establecimiento de un derecho de acceso responsable y consciente a los territorios de montaña, la regulación de acceso a territorios fiscales o áreas protegidas del Estado.

Con este proyecto de ley se buscaba, originalmente, definir cuáles son los territorios de alta montaña y sus vías de acceso, y crear un Catastro de Accesos a la Montaña.

Christian Moscoso, Director Regional de Acceso Panam en Chile, considera que “es un mal proyecto” y que a pesar de los cambios que se han hecho al proyecto de ley general, la propuesta no soluciona el tema fundamental que es el otorgar como un derecho el acceso a la naturaleza.

Por su parte, Fundación Plantae considera que el proyecto no trata el tema de fondo y hace que el Estado se desentienda de su rol de administrador del territorio fiscal y promotor del bienestar.

En esto, Plantae y Acceso Panam concuerdan en que el proyecto que actualmente se está tramitando pueda llevar a una turistificación de la montaña.

Borrador Nueva Constitución

En el artículo 19 de la 5ª Comisión de la Convención Constitucional en el capítulo de Medio Ambiente y Crisis Climática se contempla el “Acceso responsable a la Naturaleza”.

De ser aprobado el Borrador de la Nueva Constitución buscaría garantizar el reconocimiento a todas las personas el derecho de acceso responsable y universal a las montañas, riberas de ríos, mar, playas, lagos, lagunas y humedales, entre otros que defina la ley. Además se regularía el ejercicio de este derecho, las obligaciones de los propietarios aledaños y el régimen de responsabilidad aplicables.

¿Existe el ideal?

Tras los intentos fallidos de regular el acceso a la montaña desde el Congreso, no son pocas las ideas de cómo debería ser la normativa en Chile. Al menos hasta ahora existe un consenso general entre autoridades y fundaciones que trabajan el tema, que la ciudadanía se ha volcado a la naturaleza lo que ha traído adicionalmente un beneficio en la salud mental.

Si bien, en cierto sector existe una visión crítica sobre el concepto de propiedad privada y la posibilidad que una persona sea dueño de un cerro, el llamado ha sido a que por más que una montaña esté privatizada, los beneficios para la ciudadanía trascienden al propietario, en términos de agua potable, salud mental, recreación, entre otros.

Hasta ahora por el lado legislativo la alternativa ha sido el proyecto de ley que “establece normas sobre acceso a territorios de alta montaña o de altas cumbres” del ex diputado Sebastián Torrealba, que actualmente se encuentra en segundo trámite legislativo en la Comisión de Vivienda del Senado, y que el ex parlamentario lo ha definido como un proyecto que “lo que hace, es obligar a los privados a entregar una servidumbre de paso y no se niega que los privados cuando den accesos, puedan cobrar”. (Escuchar audio)

Es aquí donde no ha convencido a fundaciones como Plantae, los que aseguran que si bien es “un mínimo avance”, declaran estar preocupados por la posibilidad que esto se “traduzca solo en un sistema gradual de habilitación de vías de ingreso (puntos específicos) a las altas cumbres en terrenos fiscales, y diste de un derecho efectivo para acceder a nuestros territorios de montaña”.

Dentro de sus críticas se cuentan que solo aplica a territorio fiscal; que no permite acceso a montaña fiscal concesionada donde se desarrollen actividades industriales; no asegura el acceso si hay que pasar por territorios privados; apunta a la habilitación de zonas o puntos “concretos” para ejercer el derecho, pero que el derecho está sujeto a protocolos/reglamento de ley aun no descritos. Pero sobre todo, advierten que la iniciativa está destinada a concesiones los accesos -aunque no lo diga muy claramente-. Con esto el Estado se desentendería de su rol administrador del territorio fiscal y promotor del bienestar y dichas concesiones podrían entenderse como un gesto hacia la turistificación de las montañas.

Desde la Fundación se plantea establecer tres pilares: el trabajo para que la propiedad fiscal por ley sea de libre acceso (responsable y consciente); de ser privada, promover que los propietarios generen protocolos de acceso y que el Estado los obligue a contar con servidumbres de paso para llegar a cerros fiscales; y la generación de una cultura de naturaleza. (Escuchar audio)

Por su parte Acceso PanAm, es igualmente crítico del proyecto de ley. El director regional en Chile, Christian Mosoco, asegura que “no da solución al acceso propiamente tal” y advierte que de lo único que se preocupa es de generar las bases para entregar en licitaciones o concesiones el territorio fiscal de montaña, lo que sienta las bases para generar a través de proyectos que turistifican la licitación de montañas.

Han asegurado que tienen indicaciones, las cuales están conversando con senadores para encontrar un patrocinio en base a que se releve la importancia mínima de reconocer el derecho de acceso a la naturaleza, y en el caso de que se entreguen concesiones que estas no incluyan el potencial cobro de acceso, sólo de infraestructura.

Además, Moscoso ha valorado las reuniones que sostuvieron con distintos constituyentes para compartir información y aclarar dudas. Si bien, luego de la aprobación del artículo 19 del capítulo de Medio Ambiente y Crisis Climática del Borrador de la Nueva Constitución, creen que pudo haber sido “más jugado”. Si bien, se considera que el gran aporte es el reconocimiento del derecho a visitar la naturaleza y que se amplía lo que se entiende por naturaleza como playas, ríos, glaciares, humedales (Escuchar audio). Al mismo tiempo, indica que tienen expectativas de cómo se va a ir dando las conversaciones para generar los reglamentos y las leyes que hagan concreto este derecho.

El tránsito de la violencia: Ser mujer y migrante en Chile

El tránsito de la violencia: Ser mujer y migrante en Chile

Capítulo III: en constante espera

Capítulo III: en constante espera

Capítulo III: en constante espera

Los procesos migratorios no son una novedad en el territorio chileno o en el americano en general. Considerando que el proceso mismo de colonización de tierras implicó la llegada de extranjeros, la historia de la migración se remonta desde hace siglos.

Si bien la última década se ha visto marcada por la crisis humanitaria, Chile ya ha atravesado la historia con flujos migratorios desde otros continentes. Los distintos gobiernos han aplicado diferentes políticas, todas las cuales impactaron en el proceso de inmigración.

 

Revisa los principales hitos de la historia migratoria de Chile:

La Ley de Migración y Extranjería promulgada el 11 de abril de 2021 se basó en la promesa del ex Presidente Sebastián Piñera de “ordenar la casa”. Esta incluyó la entrega de miles de visas para extranjeros que habían entrado por pasos no habilitados a través de un proceso de regularización migratoria. Entre otras cosas, la normativa establece que todo extranjero debe señalar su real motivación para venir a Chile y regula el ingreso de extranjeros mediante un sistema flexible de visas. 

El mismo mes que fue promulgada la ley, el doctor en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Luis Eduardo Thayer, criticó a través de una columna en Ciper que la legislación dio pie a “un instrumento que permite impedir el ingreso a través de los consulados chilenos en el exterior a cualquier persona que quiere venir a trabajar a Chile. Eso, antes de que las personas emigren de sus países”.

La ley también facilita las expulsiones administrativas, ya que no es necesario realizar denuncias penales por el ingreso, lo que buscaría desincentivar el uso de pasos no habilitados. 

Pero esto no parece haber logrado el efecto deseado.

Hace poco tiempo que Chile se puso al día en tema de política de Migración. De hecho, regía la legislación que databa de 1975 y que se convirtió en la más antigua de la región. Recién en 2015 comenzaron a observarse algunos cambios en torno a esta norma, como por ejemplo, en marzo de 2015, el Departamento Extranjería y Migración puso en marcha una nueva visa, denominada “Por motivos laborales”. Ese permiso abría la posibilidad a los extranjeros  en Chile obtener su visa de residencia sólo con la existencia de un contrato de trabajo, sin necesidad de cláusula de viaje (pasaje a su país) y con la posibilidad de cambiar empleador sin tener que dar aviso.

La necesidad de contar con una nueva legislación fue instalada, en parte, por la Iglesia Católica. En 2018, el obispo Galo Fernández señaló: “La Iglesia ha estado planteando la urgencia con que se cree un nuevo marco regulatorio para las migraciones, dado que estamos en un sistema muy precario e incompleto, es una ley que data del año 1975 y que mira la migración desde la seguridad del Estado, es decir, casi como una amenaza. Además, no vela por la adecuada integración de los migrantes a la sociedad”.

Con la llegada de la nueva Ley de Migración y Extranjería (Ley 21.325) se requería de la promulgación del Decreto que establece las subcategorías migratorias de residencia temporal, que aún no lleva un mes de vigencia.

Solo la implementación de esta legislación en el tiempo, dirá si la iniciativa servirá para permitir un ingreso ordenado de migrantes y, sobre todo, asegure su dignidad, especialmente de las mujeres. 

Patricia Rojas, representante del colectivo venezolano en Chile, dijo a El Mercurio de Calama que “desde que se inició la pandemia y con las visas consulares más estrictas, se está lucrando con el movimiento de personas venezolanas y la necesidad de salir de Venezuela”.

Según datos de Carabineros, entre enero y septiembre de 2021 la institución realizó 107 procedimientos policiales por tráfico de migrantes en el país, principalmente en la regiones de Tarapacá, Antofagasta y Arica y Parinacota.

Este negocio criminal da paso a otro que preocupa a quienes se encargan de resguardar los derechos de las mujeres migrantes. Un reportaje de La Tercera titulado Tren de Aragua: Las mujeres invisibles de las mafias venezolanas, dio cuenta en mayo de 2022 que el delito de trata de mujeres para explotación sexual se ha transformado en la principal fuente de ingresos de las organizaciones criminales transnacionales de origen venezolano, superando al tráfico de drogas y de armas.

Según los informes de inteligencia policial citados por el medio, en los primeros cuatro meses de 2022 ya se había rescatado a 21 víctimas y se habían abierto seis causas judiciales, lo que representa un aumento significativo de este delito en Chile.

Estas bandas transnacionales se valen de la desesperación de mujeres migrantes que buscan oportunidades laborales para luego chantajearlas y amenazarlas con hacer daño a sus familias, incluso en su país de origen.

 

Colchane: foco de la crisis

Colchane es la ciudad que recibe de manera más inmediata a los migrantes que entran a Chile por pasos no habilitados. Para recibirlos de manera transitoria, existe el Dispositivo de Primera Respuesta, un campamento que da prioridad a mujeres con niños y desde donde son derivados a Iquique.

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Las denuncias también incluyen abusos de connacionales que operan en grupos organizados. “Son grupos que se encargan de trasladarlos y aprovechan también de abusar de sus mismos compatriotas”, señala el alcalde.

Sin embargo, al no tener sus documentos, se resisten a realizar la denuncia por temor a ser deportadas. 

García asegura que la comunicación con el Gobierno ha mejorado y ha habido constantes reuniones con organismos internacionales para buscar soluciones a este tipo de delitos. 

Javier García, alcalde de Colchane: "Las mujeres sufren con más fuerza el tema del abuso"

¿Cómo mejorar la respuesta a las víctimas? 

La investigación de la UDP sobre violencia sexual contra las mujeres que migran a Chile, “la falta de control sobre traficantes de personas en las fronteras, particularmente en la de Pisiga-Colchane, expone gravemente a las mujeres”. Dos de las investigadoras pudieron cruzar por el costado del paso fronterizo.

El informe también apunta a una falta de intervención estatal, ya sea social, jurídica o psicológica, en casos de violencia sexual contra las mujeres en el trayecto migratorio

Aun así, desde la PDI hacen hincapié en  que las víctimas de abusos sexuales durante el tránsito migratorio realicen la denuncia. “Quizás no vamos a poder solucionarle a esa persona en particular ese dolor que lleva, pero sí podemos mitigar el dolor de muchas otras personas que están pasando hoy día y que van a pasar en el futuro por una situación así, porque son grupos criminales y estructuras que lo que hacen es lucrar con el dolor y necesidad humana”, dice el subprefecto Contreras.

Marjorie Dinamarca sostiene que en esta materia hace falta un diálogo regional, ya que “Chile no saca nada con tener un excelente control de fronteras, un excelente programa de regulación migratoria, etc., si es que nuestros vecinos no lo tienen también, o al revés”.

“Es necesaria una respuesta a nivel regional, o al menos en el sur de Latinoamérica”, resalta.

Revisa a continuación las impresiones de autoridades y actores relevantes en el ámbito de la migración:

Cabe mencionar que las gestoras de este reportaje solicitaron con fecha 17 de mayo de 2022 vía transparencia, los registros de datos de migración actualizados. Hasta el cierre del reportaje dicha información no fue remitida.

En memoria

Este reportaje busca, además de crear una plataforma de visibilización, ser un pequeño homenaje a las y los fallecidos en el trayecto migratorio hacia Chile. Detrás de cada nombre, aún viven historias de esperanza y búsqueda de dignidad.

En memoria de:

Lactante de 9 meses

Rosa Beyuna Cárdenas

Luis Hurtado Fuentes

Luis Cuevas Lara

Edgar Molina Celis

Juan Arboleda Manco

Edda Marín Villalobos

Antonio Pocoana Mendoza

Guillermo Subirana Córdova

Carmen Dávila Varela

Daniela García Argüello

Domingo Vivas González

Ana Sánchez Sánchez

Elvia Valencia Cuero

Ricardo Godefroy Araujo

Y los cuerpos no identificados de distintas procedencias.

Capítulo II: “¿Por qué no denunció?”

Capítulo II: “¿Por qué no denunció?”

Capítulo II: “¿Por qué no denunció?”

El trayecto por pasos no habilitados es riesgoso para cualquier migrante, pero lo es especialmente para las mujeres. En su caso, además de factores socio-económicos, la violencia también puede ser uno de los motivos para abandonar su país. Según la investigación Los efectos de la violencia sexual contra niñas y mujeres de la UDP, “la violencia funciona tanto como causa de la migración de mujeres, así como un ‘costo’ asociado a la misma”

El informe señala que se han identificado desde robos y estafas por parte de bandas delictuales apostadas en el trayecto, hasta trata de personas con fines de explotación sexual, violaciones y femicidios perpetrados por organizaciones e individuos que prometen a mujeres y niñas migrantes ayuda para llegar a destino. Otros las amenazan con atentar contra su vida a menos que realicen favores sexuales. Esto, sin importar su edad, etnia, clase o nacionalidad.

“La hipersexualización del cuerpo de algunas migrantes precariza las condiciones de su desplazamiento y de su asentamiento. Las mujeres afrodescendientes, dominicanas y colombianas, devienen, a menudo, el objeto de deseo de policías o transportistas y, en el lugar de destino, son estigmatizadas, tratadas como prostitutas, sea que se dediquen o no al trabajo sexual”, dicen las investigadoras. 

Desde la PDI, el jefe de la Brigada Investigadora de Trata de Personas Metropolitana indica que socialmente se ha invisibilizado a las sobrevivientes de este tipo de delitos. “Naturalizamos el ejercicio del comercio sexual con la explotación sexual, pareciera ser que socialmente está aceptado que hay una persona parada en una esquina o en el interior de un departamento ejerciendo el comercio sexual, pero no sabemos a instancias de qué, si es que hay una fase de explotación. Mucha gente hace este vínculo entre extranjeras de ciertas nacionalidades y el ejercicio del comercio sexual voluntario”, explica.

 

El siguiente recuadro muestra los tipos de violencias que experimentan las mujeres migrantes de Bolivia, República Dominicana y Colombia:

Fuente: Informe violencia sexual a mujeres migrantes, UDP.

Violencia sexual en el camino

En este podcast, profundizamos en los hallazgos del informe Los efectos de la violencia sexual contra niñas y mujeres y escuchamos el testimonio de Karina*, una mujer venezolana que realizó el recorrido por pasos no habilitados juntos a su esposo y su hija de 15 años.

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*Karina prefirió mantener su apellido oculto para evitar problemas legales.

Desincentivos para denunciar

Las pruebas periciales que se exigen a las mujeres migrantes en el caso de denunciar un abuso sexual, así como la escasa coordinación a nivel regional para dar con los victimarios y conocer cómo operan, son algunas de las trabas que dificultan este tipo de investigaciones. Juega en contra también la falta de perspectiva de género en el Poder Judicial y las policías; la revictimización y el estigma que persigue a las mujeres denunciantes, y la nula reparación que les ofrece el Estado, indica el informe de la UDP.

Marjorie Dinamarca, quien trabaja con estos temas en la misma universidad, explica que como el ingreso irregular trae aparejado una sanción (hasta la expulsión), esto desincentiva la denuncia. 

Y a las falencias del sistema en Chile, se suma la gran desconfianza en la instituciones en otros países de Latinoamérica. “Hay una desconfianza tremenda hacia la justicia, los funcionarios, ni hablar de la policía, porque en muchos países son víctimas de los mismos funcionarios policiales o de instituciones públicas. Convencer que es bueno que denuncien, es super complejo”, detalla Dinamarca. 

El subprefecto de la PDI, José Antonio Contreras, también apunta a la “falta de legitimidad que tienen las instituciones policiales o el sistema de justicia penal en otros países, y los altos niveles de corrupción”. Además, dice que hay un “temor porque hay mucho componente de organización criminal que lucra con esto y que sabe que puede correr riesgo no solo la vida o integridad física de ella, sino que también de su familia”.

 

¿Cómo es el proceso de denuncia en Chile por una violación contra una mujer inmigrante?

El desconocimiento de la legislación del país de destino, en este caso Chile, también juega un rol clave en la desmotivación de las denuncias.

El subprefecto Contreras asegura que una denuncia de violación no implica que las mujeres vayan a ser deportadas automáticamente en Chile.

La denuncia puede ser hecha tanto en las oficinas de la PDI o en cualquier retén de Carabineros. Una vez presentada la denuncia, existe un protocolo que coordina tres entidades encargadas de prestar apoyo, asistencia y protección a las víctimas. Estas  son la Policía de Investigaciones, el Ministerio del Interior y el Poder Judicial.

Existe la posibilidad de que estas personas opten por una Visa Temporaria por un año que les concede el gobierno de Chile para que puedan, si así lo desean, tramitar una Visa Permanente cumpliendo todos los requisitos que exige el Gobierno.

Otra opción, en el caso que así lo decida la denunciante, es volver a su país de origen. De darse este caso, Chile tiene el compromiso por ley de facilitar y coordinar el regreso a su país cubriendo todos los gastos. 

Canales de denuncia Policía de Investigaciones

Jefatura Nacional de Migraciones y Policía Internacional
San Francisco 253, Santiago
contacto.jenamig@investigaciones.cl
+562 2 708 10 43 – +562 2 708 10 44
Lunes a viernes, de 08:00 a 14:00 hrs.

Prefectura Policía Internacional Aeropuerto
Aeropuerto Arturo Merino Benítez
+562 2708 26 59
depiaeropuerto@investigaciones.cl

Capítulo I: la ruta y la violencia

Capítulo I: la ruta y la violencia

Capítulo I: la ruta y la violencia

Ser mujer y migrante: la intersección olvidada

La región latinoamericana ha experimentado un intenso proceso migratorio durante la última década. Siendo principalmente transfronterizo, el tránsito de personas ha generado reacciones diversas y un sin fin de tensiones políticas en todos los territorios. A pesar de la alta cobertura mediática que el proceso ha tenido en Chile, existe una dimensión que ha sido invisibilizada.

La migración propone un universo completo de complejidades e intersecciones: nacionalidad, color de piel, fisonomía y recursos económicos dibujan el cruel panorama que atraviesan las mujeres migrantes.

El proceso, tal como la evidencia investigativa muestra, es radicalmente diferente del que viven los hombres al migrar.

Así como no es necesariamente igual entre mujeres. Es decir, una mujer afrodescendiente y no hispanohablante, no vive las mismas violencias que una mujer blanca, pobre y embarazada. 

 

Cifras y realidades: el contexto necesario

La población extranjera residente en Chile llegó a 1.462.103 personas en 2020. Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), la cifra implica un alza de 0,8% respecto a 2019 y de 12,4% en comparación con 2018.

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La mayoría de las personas extranjeras residentes en Chile proviene de países latinoamericanos, liderados por venezolanos, que representan el 30,7% del total. Les siguen migrantes que llegan desde Perú (16,3%) y desde Haití (12,5%).
<div class="infogram-embed" data-id="6ceabb0b-6802-4017-89cc-43ab046194ea" data-type="interactive" data-title="Mapa Migrantes"></div><script>!function(e,i,n,s){var t="InfogramEmbeds",d=e.getElementsByTagName("script")[0];if(window[t]&&window[t].initialized)window[t].process&&window[t].process();else if(!e.getElementById(n)){var o=e.createElement("script");o.async=1,o.id=n,o.src="https://e.infogram.com/js/dist/embed-loader-min.js",d.parentNode.insertBefore(o,d)}}(document,0,"infogram-async");</script><div style="padding:8px 0;font-family:Arial!important;font-size:13px!important;line-height:15px!important;text-align:center;border-top:1px solid #dadada;margin:0 30px"><a href="https://infogram.com/6ceabb0b-6802-4017-89cc-43ab046194ea" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank">Mapa Migrantes</a><br><a href="https://infogram.com" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank" rel="nofollow">Infogram</a></div>
La distribución según sexo es muy similar y se ha ido aparejando con los años. Para el 31 de diciembre de 2021, el INE y el DEM estimaban que 50,9% de los inmigrantes eran hombres y 49,1% eran mujeres. En un panorama más abierto, en el mundo la migración es un 50,1% de mujeres, lo que ha llevado a la denominada “feminización de la migración”.
<div class="infogram-embed" data-id="30df0e0a-841e-4540-84bb-3b4b5e2679dd" data-type="interactive" data-title="Gráfico Migrantes por sexo"></div><script>!function(e,i,n,s){var t="InfogramEmbeds",d=e.getElementsByTagName("script")[0];if(window[t]&&window[t].initialized)window[t].process&&window[t].process();else if(!e.getElementById(n)){var o=e.createElement("script");o.async=1,o.id=n,o.src="https://e.infogram.com/js/dist/embed-loader-min.js",d.parentNode.insertBefore(o,d)}}(document,0,"infogram-async");</script><div style="padding:8px 0;font-family:Arial!important;font-size:13px!important;line-height:15px!important;text-align:center;border-top:1px solid #dadada;margin:0 30px"><a href="https://infogram.com/30df0e0a-841e-4540-84bb-3b4b5e2679dd" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank">Gráfico Migrantes por sexo</a><br><a href="https://infogram.com" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank" rel="nofollow">Infogram</a></div>

¿Por qué migran?

 

Entre 2020 y 2021, Chile entró en crisis migratoria con la llegada masiva de inmigrantes a través de pasos no habilitados en el norte de Chile. La comuna de Colchane, en la Región de Tarapacá que limita con Bolivia, sonó fuerte en noticiarios y matinales ante este nuevo escenario. 

En enero de 2022, unas seis mil personas se manifestaron en Iquique contra la migración irregular. En aquella ocasión, manifestantes chilenos destruyeron carpas, ropa y distintas pertenencias de migrantes en situación de calle. La agresión dio la vuelta al mundo y apareció en titulares de medios internacionales

Según la encuesta Pulso Ciudadano correspondiente a la última quincena de mayo de 2022, la inmigración (21,3%) ocupa el tercer puesto dentro de la percepción de los encuestados sobre los principales problemas en Chile en la actualidad. Sólo la superan la inflación o alza de precios (32,4%) y la delincuencia (47,2%).

Según el subprefecto jefe de la Brigada Investigadora de Trata de Personas Metropolitana de la PDI, José Antonio Contreras, los factores que convierten a Chile en un país de destino para la migración en Latinoamérica son la situación socioeconómica y su estabilidad social y política en comparación con otras naciones de la región. A modo de ejemplo, 1 peso chileno son 3 pesos extranjeros; es decir, ganar $300 mil en Chile se traduce en $900 mil en su país de origen, explica Contreras.

“Nadie sale de su país si no es por un estado de necesidad. Yo no migro a otro país si no es por mejores expectativas de vida”.

José Antonio Contreras,  subprefecto jefe de la Brigada Investigadora de Trata de Personas Metropolitana de la PDI.

Por esos motivos, migrantes de distintas nacionalidades -particularmente venezolanos-, arriesgan su vida para llegar a Chile, muchas veces con niños o ancianos, y por pasos no habilitados y caminos riesgosos que han fomentado delitos como el tráfico de migrantes y la trata de personas

Si bien los registros de denuncia por violencia sexual en el tránsito migratorio escasean, esta realidad no es desconocida para las instituciones. Escucha a continuación las palabras del Subprefecto José Antonio Contreras respecto del tipo de violencia que viven las mujeres migrantes:

PDI: "La más gravosa de todas las violencias es la que tiene que ver con violencia sexual"

El trayecto desde Venezuela a Chile por tierra

Esta es la ruta que sigue un migrante que decide venirse a Chile desde Venezuela. El camino comienza en Cúcuta, la primera frontera a sortear; sigue por Ecuador, donde las personas deben atravesar la selva y ríos en tirolesa; continúa por Perú y Bolivia, y culmina en Colchane, frontera donde incluso deben evitar una zanja, y que se ha transformado en el desolador escenario donde hasta la fecha, 26 personas han muerto en la búsqueda literal de la próxima frontera.

Conoce el detalle de la ruta migratoria desde Venezuela a Chile en este mapa interactivo

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“Coyotes”: una vulneración más

Las organizaciones criminales que traen a migrantes de manera irregular a Chile se valen de factores de riesgo para captarlos: “Existen necesidades económicas, condiciones migratorias irregulares, que son utilizadas por estructuras criminales para condicionar a estas personas; antecedentes de conflictos familiares, antecedentes de conflictos sociales en sus países y, principalmente, un estado de necesidad”, explica el subprefecto Contreras.

De acuerdo a datos de la PDI, el costo mínimo que los coyotes cobran a una persona por venir a Chile desde Venezuela es de US$ 1.500 (sobre $1.200.000). Si una mujer quiere traer a uno de sus hijos, se le cobran otros US$ 1.500. 

El tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas pelean con el tráfico de armas el segundo lugar entre los delitos más rentables del mundo. El primero es el narcotráfico.

En el trayecto hay postas o distintos lugares donde la organización se desempeña. Así lo explica la abogada Marjorie Dinamarca, coordinadora del proyecto de asesoría legal a refugiados y migrantes de la Universidad Diego Portales (UDP).

Para que el tráfico de migrantes funcione, tiene que haber personas en distintos puntos: está quien los capta en otro país y les hace la oferta, quienes los ayudan a pasar por los puntos más complejos, y quien los está esperando en el lugar de destino.

“Esto es especialmente complejo, justamente para las mujeres, porque el crimende tráfico de migrantes puede ir asociado a otros delitos”, advierte Dinamarca.

Las instituciones tienen estos delitos en la mira, y en ese sentido, desde la Policía de Investigaciones de Chile entregan un importante mensaje a las víctimas y sobrevivientes de violencia sexualidad en la migración. Escucha a continuación sus palabras:

PDI llama a confiar en las instituciones para el proceso de denuncia