Uso de celulares en la sala de clases: ¿herramienta o distracción?

Uso de celulares en la sala de clases: ¿herramienta o distracción?

En Chile, el 87% de niñas, niños y adolescentes tiene acceso a un celular con internet antes de cumplir los 10 años. Este dispositivo, omnipresente en su vida cotidiana, también llega a la sala de clases. ¿Qué impacto tiene su presencia en el proceso educativo? ¿Puede convertirse en una herramienta de aprendizaje o solo representa una fuente de distracción y riesgos para su bienestar?

Imagina ser niña o niño y recibir este nivel de notificaciones en clases. Esto nos hace pensar en si es o no necesario que lleven un celular a la escuela.

Se le consultó a estudiantes y profesores que es lo que opinan sobre el uso de celulares en la escuela, puedes escuchar sus testimonios.

De acuerdo con la Encuesta Kids Online Chile 2022, el 87% de los niños, niñas y adolescentes tiene un celular con acceso a Internet y la edad promedio para acceder al primer celular propio se adelantó de los 11 a los 9 años entre el 2016 y el 2022. Lo que revela que desde sexto básico ya cuentan con un celular dentro del aula.

Significa que desde esa edad, 9 años, niñas y niños ya se encuentran expuestos a redes sociales, notificaciones, llamadas y mensajes constantes. Una serie de estímulos nuevos que tienen más consecuencias para su salud y su desarrollo de los que quizás somos conscientes. 

El Estudio Kids Online, mencionado anteriormente, aplicó un cuestionario a estudiantes de 4° básico a 3° medio de Chile. En relación con el uso problemático del celular, un 61 % señaló que “necesita revisar su teléfono para ver si algo nuevo ha pasado”, y casi la mitad admitió “hacer cosas en su móvil que no le interesan realmente”.

Otros datos relevantes indican que un 42 % ha intentado reducir el tiempo de uso sin éxito, y que 1 de cada 5 ha tenido conflictos con su familia o amistades debido al tiempo que pasa frente a este dispositivo.

“El tema es que estos teléfonos y tablet están diseñados para generar adicción. Las redes sociales y los juegos de video, estos laboratorios contratan a los mejores psiquiatras, a los mejores neurólogos y los diseñan para que al niño cuando esté en redes sociales o juegos de video, le suba la presión arterial, le suba el nivel de azúcar en la sangre, le aumente el ritmo cardíaco y el nivel de placer sea desorbitante. (…) Este cerebro que está en desarrollo, que necesita el contacto físico, que necesita andar a pie pelado, que necesita reírse, primero no se está desarrollando de manera normal y todo este placer desorbitante va matando ciertas áreas del cerebro y algunas neuronas.”.

Estos datos y testimonios nos invitan a reflexionar sobre cómo el uso excesivo del celular puede afectar el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

A continuación, te mostramos algunos de los principales riesgos asociados a esta sobreexposición digital, según organismos internacionales y estudios recientes.

Las y los estudiantes tienen muchas distracciones durante las clases, pues el celular es un elemento que tienen consigo todo el tiempo. Aproximadamente una cuarta parte (23%) de las notificaciones llegan durante el horario escolar y un 5% durante las horas nocturnas escolares. Constant Companion: A Week in the Life of a Young Person’s Smartphone Use.

“Cuando no existen reglas, cuando no existe una mediación tanto en la casa como por parte del profesorado, yo creo que no se debería ocupar el celular, pero mientras sea mediado por un adulto, mientras exista un acompañamiento y mientras sea vista como una herramienta para el aprendizaje, creo que debemos perderle nosotros los profesores el miedo a las tecnologías. Porque más que enseñarles contenido, hay que darles herramientas para la vida y los niños están en un contexto de un mundo muy globalizado donde se les exige un manejo de las tecnologías y tenemos que darles esas herramientas, propiciarles y darles la oportunidad de ocupar algo tan diario como un teléfono, ¿por qué no utilizarlo en la sala de clases, si es parte de su de su vida cotidiana?”, Plantea Andrea Pino, profesora de Educación Básica, Magister en Gestión y Liderazgo Escolar.

El Mineduc cuenta con guías, orientaciones dirigidas a estudiantes, docentes y también para familias, con el objetivo de promover un uso seguro y responsable de los celulares y la tecnología en contextos educativos.

El director del Centro de Innovación (CIM), Martín Cáceres, plantea que el uso del celular puede generar distintas problemáticas en la salud, en el desarrollo, en el aprendizaje de de los niños y las niñas, de los adolescentes e incluso en en adultos. Por ello, desde el Ministerio se ha optado por un enfoque formativo para abordar este tema.

En un escenario en el que ni internet ni la accesibilidad a la tecnología van a desaparecer,  prohibir totalmente el acceso de los celulares o aparatos digitales podría afectar la alfabetización digital de los jóvenes.

Frente a esta disyuntiva, el Centro de Innovación del Ministerio de Educación (CIM) del Ministerio de Educación, presentó las “Orientaciones para la regulación del uso de celulares y otros dispositivos móviles en establecimientos educacionales”, para que las comunidades escolares aborden este tema y eventualmente usen las tecnologías y los dispositivos electrónicos para el desarrollo de los aprendizajes.

En un contexto donde las tecnologías están profundamente integradas en la vida cotidiana, el desafío no está en prohibir o permitir el uso de celulares, sino en establecer marcos formativos que acompañen su integración pedagógica. Las escuelas, las familias y las instituciones tienen un rol clave en promover un uso equilibrado y seguro, que permita aprovechar las oportunidades del mundo digital sin descuidar el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

La pregunta no es si debemos usar celulares en clases, sino cómo hacerlo de forma consciente, ética y pedagógicamente significativa.