La crisis en la salud mental en el cuerpo médico de Chile, una epidemia silenciosa
Trabajadores al límite, ausentismo laboral, un problema sin resolver y la eficiencia de un sistema de salud en juego, todos estos elementos conforman el complejo escenario que enfrenta la el rubro médico de Chile actualmente, a la espera de una pronta solución.
Durante los últimos años, el sistema de salud en Chile y sus trabajadores han estado en el centro de la noticia cada cierto tiempo: los efectos de la post pandemia , el caso de Karin, la TENS que se quitó la vida producto de un acoso laboral, episodios de violencia por parte de pacientes hacia los trabajadores y la más reciente: el escándalo de las licencias médicas.

Cada uno de estos episodios noticiosos en su momento, ya sea directa o indirectamente, se relacionan con un mismo tema: la salud mental y las condiciones laborales a las que el cuerpo médico de Chile se ve expuesto día a día.
Tras años sin dar una solución óptima, se han podido observar las consecuencias que este problema le ha generado al país de diversas maneras, tanto al rubro de la salud como al mundo laboral en general.
Un alta tasa de ausentismo en el trabajo, un servicio deficiente por parte de los trabajadores, las denuncias de malos tratos por parte de estos mismos y casos más graves como el caso de el fallecimiento de la tens Karin dan cuenta del complejo escenario que atraviesa la salud en Chile.
La problemática en el mundo laboral en Chile
La salud mental en los trabajadores no es un tema nuevo, por el contrario, corresponde a un tema de larga data, el cual afecta a gran parte de las personas en el país.
Según el Informe mensual de Evolución de Licencias médicas 2024, elaborado por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), los trastornos de salud mental representaron el 33% del total de licencias médicas emitidas en el país, posicionándose como la primera causa de ausentismo laboral.
Junto a esto, dichas patologías concentraron el 58,9 % del gasto total en subsidios por incapacidad laboral, muy por encima de otras causas como enfermedades respiratorias o osteomusculares. Estas cifras dan cuenta del impacto sostenido que tienen los trastornos psicológicos en el mundo laboral, especialmente en sectores de alta exigencia como el de la salud.
El síndrome Burnout y sus efectos en el personal de salud
Al centrarnos en el caso de los trabajadores de la salud en Chile, vemos que son un caso ejemplar de este fenómeno. Según un estudio publicado el 2023: En chile se identificó más de un 90% de prevalencia del Síndrome de estar Quemado por el Trabajo (Burnout) en 224 participantes entre personal médico y de enfermería.
El síndrome de burnout se define como un cuadro caracterizado por agotamiento emocional y sensación subjetiva del individuo de una disminución en su competencia profesional, que se desencadena a raíz de alguna situación laboral
Esta patología no sólo puede afectar la calidad de vida del prestador de salud, sino también está asociado a un peor servicio a los pacientes, mayores niveles de inoperancia y mayor probabilidad de ausentismo laboral. Es por esto que fue declarado como factor de riesgo laboral el año 2000 por la OMS.
Según la enfermera de la unidad pediátrica del Hospital Ernesto Galdames, Victoria Ochoa, los efectos del estrés laboral cada vez son más evidentes, teniendo repercusiones tanto en la vida laboral como personal de los trabajadores de la salud.
Asimismo, la enfermera de la Unidad de Pacientes Críticos, Sandra García, señala que este problema es un tema con un largo historial y cada vez se hace más difícil sobrellevar la carga laboral.
La violencia en los centros médicos
A los problemas mencionados anteriormente, se le suma otro factor importante que afecta directamente a los trabajadores de la salud y a su entorno físico- emocional: los reiterados episodios de violencia por parte de pacientes en centros médicos.
Durante el año 2024, el Sistema de Reportabilidad de Agresiones al Personal de Salud del Minsal contabilizó 10.407 episodios de violencia, desde verbales a físicos o contra la infraestructura, es decir, 28 ataques diarios al personal médico. Ubicandose como el año con mayores indices de ataques a centros de salud en comparación con años anteriores.
Episodios como el ocurrido en el Cesfam Raul Silva en la Comuna de Bajos de Mena, en el que el personal de salud fue amenazado por unos individuos que exigían que no le prestaran primeros auxilios a unos pacientes heridos, dejan en evidencia la gravedad del problema y los peligros físicos y mentales a los que se ven expuestos los trabajadores de la salud.
La falta de una solución provocó que a principios de este año, la Confederación nacional de Funcionarios y Funcionarias Municipales convocara a un paro por los incumplimientos del Minsal en plan de seguridad ante agresiones.
Al respecto, el presidente de la Fenats Nacional, Emerson Berrios, declaró “No tienen políticas claras acerca de los protocolos de agresiones, por lo que es fundamental avanzar hacia una estrategia más certera. Hoy vemos el tema con preocupación y vemos a nuestros compañeros y compañeras en total desamparo desde las autoridades de Gobierno”.

Sobre la base de esta información, es posible observar el impacto de la salud mental en Chile y plantea la interrogante interrogante sobre si ¿el país dejará que estas cifras aumenten y que los trabajadores de la salud se transformen en la insignia de un mal trabajo realizado con respecto a la salud mental en Chile? ¿Esperaremos que otro escándalo que afecta a los trabajadores explote para finalmente dar una solución a este tema?