El disco Corazones de Los Prisioneros cumple 28 años desde su publicación, con canciones que son parte de la banda sonora de millones de chilenos y letras que hoy más que nunca cobran vigencia de la mano de movimientos sociales, como el feminista y el gay, que han hecho de “Estrechez de corazón”, “Corazones rojos”, “Amiga mía” y otras, verdaderos símbolos de su lucha.
La previa de Corazones
Con tres discos a su haber y tras el fracaso de La Cultura de la Basura, Los Prisioneros debían replantearse artísticamente en medio de una época de cambios. Sin Claudio Narea en las guitarras, ahora Jorge González y Miguel Tapia, suman a Cecilia Aguayo y Robert Rodríguez para reforzar el lenguaje de los teclados y guitarra, plasmando historias de amor que se alejaban de las letras sociales que marcaron a toda una generación.
“Cuando todos esperábamos un disco contestatario, apareció un álbum súper intimista con letras personales, pero que igual hacían un diagnóstico real sobre lo que estaba pasando en las casas o en diferentes espacios más comunes y corrientes”, relata el músico Pedropiedra, admirador de la banda y colaborador de González en su última etapa musical.
El público y los medios de la época esperaban que la agrupación nacida en San Miguel enfrentara los nuevos tiempos con la agudeza de antaño, sin embargo, se encontraron de frente con un trabajo que exploraba nuevos horizontes sonoros. Ignacio Lira, editor y locutor de FM Tiempo señala: